La ayuda se hace esperar. Cientos de personas se juntan en el estadio de Pueblo Nuevo ahora convertido en campo de aterrizaje para los helicópteros MI-8 de la armada, el ejército y la fuerza aérea que traen ayuda y evacúan heridos a la capital. La desesperación por la falta de ayuda no demora en aparecer y el ejército toma el control de la situación en la ciudad.